
Daguerrotipo de San Martín a los setenta años de edad.
A las 15:00 hs del 17 de Agosto del año 1850 muere, en al localidad francesa de Boulogne-sur-Mer el General José Francisco de San Martín. Hombre que al momento de morir ostentaba los títulos de Generalísimo de la República del Perú, Fundador de su libertad, Capitán General de la de Chile, Brigadier General de la confederación Argentina (Pedazo de Curriculum, no?). Muere luego de 26 años de haberse ido de su tierra y sin nunca haberla visto de nuevo.
La historia Argentina esta llena de próceres vacíos. Que hicieron poco o nada como para merecer estar dentro del panteón de próceres. Es más, hay algunos que directamente sacaría. Sumado a eso, por el otro lado, tenemos grandes olvidados que dieron mucho más que la vida por esta tierra y que son, no solo pobremente reconocidos, sino hasta vapuleados. Fue el duro precio de no compartir una visión de país.
Por suerte la figura de San Martín fue merecidamente encumbrada como Padre de la Patria. Pero lo que no se suele recordar son las terribles dificultades que el hombre más importante de la argentina tuvo que soportar para llevar adelante su gesta. Todos estuvieron para la foto triunfal pero pocos fueron los que le dieron una mano cuando realizo sus gestas.
Lo pero vino desde dentro del país, se gano el total desprecio y falta de apoyo, en dinero logística y hombres, del gobierno de Buenos Aires durante la campaña. Las recriminaciones que le sucedieron luego de que liberara tres países y su posterior y exilio en Francia es la señal clara de que era un hombre que no era fácil de manejar y que perseguía ideales mucho más grandiosos que el llenarse de dinero.
Como puede ser que un hombre que volvió a su tierra a los 34 para liberarla se haya conformado con quedarse a vivir en Francia? Lo cierto es que solo en una ocasión, en el año 1829, San Martín intentó volver al país que tanto le debía. Llego hasta el puerto pero había nuevamente estallado una guerra civil y, en sus palabras, “el general San Martín jamás desenvainará su espada para combatir a sus paisano“. Dio media vuelta sin poder pisar la patria que había liberado y nunca volvió a intentarlo.
Deja en su testamento su sable favorito que lo acompaño durante la Guerra de la Independencia de la América del Sud y el símbolo de su lucha , a Juan Manuel de Rosas “como una prueba de la satisfacción que, como argentino, he tenido al ver la firmeza con que ha sostenido el honor de la República contra las injustas pretensiones de los extranjeros que trataban de humillarla“.
Desde 1880 sus restos descansan en la Catedral de la ciudad de Buenos Aires y allí una placa reza: “Triunfó en San Lorenzo, afirmó la Independencia Argentina, pasó los Andes, llevó su bandera emancipadora a Chile, al Perú y al Ecuador“.
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#1 by lelale on agosto 17, 2010 - 2:55 pm
Una hitoria algo graciosa que me contaron (no se si es cierta) de San Martin es cuando antes de salir a combatir reunió a todos los comandantes para hacer un plan general.
San Martin en la cabesera de la mesa daba ordenes a sus subalternos: “Usted vaya al sur para esto y lo otro” y le respondían “¡Si mi general!”
En la mesa estaba Dorrego y Belgrano entre otros.
Resulta que parece que Belgrano era de una vos “zuabezita” o de pito… y cuando le tocó las ordenes suyas le salió una vos algo amanerada de “¡Si mi general!”…
A todo esto Dorrego se despansurraba de la risa y San Martin lo aleccionó a que tenga compostura y no se ría.
Al rato denuevo un “¡Si mi general” de Belgrano y Dorrego que no aguantaba mas…
Al rato otra vez, ya era mucho para el pobre Dorrego y lanzó una carcajada.
Al final a Dorrego por insubordinación lo mandaron al norte, donde lo hicieron moco, sufrió derrota tras derrota hasta que los realistas fueron barridos.
Fin.
#2 by Gabriel on agosto 17, 2010 - 7:46 pm
je, no la sabia
pero puede ser cierta.
#3 by Guty on agosto 18, 2010 - 10:21 am
El más groso de todos, sin dudas. Bue, está ahí nomás con Belgrano, otro capo que murió abandonado por su gente.
Che, la historia de Dorrego y Belgrano es buenísima, no sé si será cierta pero es genial.