Más de uno a llegado a innumerables situaciones en las cuales ha escuchado a la gente decir en que las cosas antes se hacían mejor, en donde la frase “la sabiduría de nuestros abuelos” termina siendo como un combo mágico. Generalmente uno termina asintiendo ante esta declaración y no diciendo mucho más para no caer en un poso vació de discusión inútil.

El extremo es la gente que va más allá. Es la gente que hace de esto algo más que una frase suelta tirada al aire. Hablan y están convencidos de la “sabiduría de los antiguos” y que con esto vienen asociadas muchísimas soluciones milagrosas para el día a día.
Una de las que esta d’mode es la que tiene que ver con las practicas orientales. El otro día leía sobre la falsedad de la acupuntura como técnica milenaria de la medicina tradicional china y eso me da pie para decir algunas cosas de propia acuñación.
No dudo de la efectividad de estas técnicas como placebo, esta más que probado que basta con creer que uno se esta curando para que uno presente mejorías en varios aspectos. Pero de ahí a confiar en estas técnicas para realmente curarse de algún mal… hay un largo trecho.
Durante buena parte de la edad media, en un periodo que comienza con la decadencia del imperio romano de occidente hasta el renacimiento, pasaba que lo que se sabia en Europa era heredado de “los antiguos” y sus textos. Esa edad, que los ingleses llaman oscura, no se caracterizo por avances de ningún tipo mas que el teológico (si se le puede llamar avance a eso) o, de algún modo, el militar.
La escultura, la pintura, los escritos matemáticos, filosóficos y montones de tratados relacionados al saber del ser humano fueron, en el mejor de los casos, archivados en diferentes abadías europeas o rescatadas por los “infieles” orientales. Por ahí, con algo de suerte fueron olvidados en algún templo como un texto al que no se daba valor alguno. Y en el peor de los casos fueron destruidos por ignorancia o pura maldad inquisidora.
Todo ese oscuro mundo de aquellos días llevo a la ignorancia a un continente entero. Pero cuando por fin se dio la ruptura, cuando por fin un ser pensante tubo acceso y libertad para avanzar llego al renacimiento. Los textos antiguos fueron la base de muchos nuevos avances o del rescate de buenas ideas o costumbres.
Hoy en día estamos en prácticamente toda disciplina varios cuerpos por arriba de cualquier civilización antigua. Esto no quiere decir que no existan puntos donde “no se sabe como hicieron” alguna tarea. Pero hasta donde se no existe nada que haya hecho cualquier “antiguo” que no pueda, como mínimo, ser imitado.
Si vamos al terreno de la medicina existen muchas terapias alternativas que tienen amplia aceptación en el mundo y que, al momento de probar sus dotes no pasan de mucho más que un placebo.
Con todo esto tampoco niego que existan remedios o terapias aplicadas por grupos aislados que merezcan ser estudiadas y adoptadas por la medicina moderna. Pero no empecemos a adoptar cualquier cosa porque podemos caer en la trepanación cerebral para que se vayan los demonios!!
Los antiguos sabían mucho. Pero mucho menos que nosotros. Vivan el presente, estamos en la cresta de la ola.
Tags: Actualidad, Historia, Tecnología






#1 by Danbat on diciembre 6, 2008 - 2:07 am
Le comenté a mi madre sobre la acupuntura y tuvimos un encontronazo ideológico. Se me ha puesto muy new age.
#2 by Alfonso on diciembre 6, 2008 - 12:11 pm
A mi me parece que la Acupuntura es más que buena chee