Este post quiso comenzar como alguna mención a los trabajos que se están haciendo en la ciudad de León (España) para recuperar algunas aras votivas que están incrustadas en las murallas de la ciudad. El tema es que, queriendo ser un poco más estricto con la información que iba a brindar me termine introduciendo en la historia de las murallas de la ciudad y en cuáles fueron sus diferentes etapas. Por todo eso es que el post termino siendo… largo.
León y la Legio VI Victrix
La ciudad de León nace gracias al emplazamiento en la zona de la Legión VI Victrix en el año 13 Ac. Este no iba a tener carácter temporal por lo que la legión se construyo sus barracas, una muralla y un foso de carácter permanente y que los protegería de cualquier posible ataque. Junto con los soldados llego una buena cantidad de acompañantes de toda índole (comerciantes, prostitutas, parejas no oficiales, proveedores, artesanos y un enorme etc.) que se instalaron afuera de las murallas siendo ellos el primer asentamiento no militar de la zona.
El emplazamiento obviamente era llamado la Legio lo que con el tiempo se deformo en el nombre de León (Llión, en leonés). Este tipo de deformaciones son algo de lo más normal en la historia, algo parecido paso con Estambul que es la deformación de “eis ten Pólin” o “ir a la ciudad“, nombre como era conocida Constantinopla por ser, justamente, LA ciudad (la gente iba “a la ciudad” y no “a Constantinopla”).
La función principal de la Legión en la zona era la de proteger las minas de oro cercanas a la ciudad, hoy conocidas como Las Médulas, de los posibles enemigos y a la vez pacificar la zona dándole rosca aleccionadora a todo el que pase por ahí con ánimos de pelea. También estaban encargados de transportar el oro recolectado a lugares más seguros hasta que se juntara una buena cantidad, momento en el que trasportaban todo lo “recaudado” hasta Roma.
Las murallas de León en el Alto Imperio romano
La Legión VI Victrix armo la primera muralla que consistió en dos muros de madera rellenada con tierra y piedras. En la parte superior se le agrego un suelo de madera para tapar todo y un parapeto a cada lado (las barandas digamos) alcanzando una altura de 5 metros y un ancho de 3 metros.
Asumo que esta muralla de no fue de material más sólido porque no se sabía la permanencia que tendría en la región la Legión allí apostada. Vean como, con el tiempo, se van haciendo murallas mas solidas no solo por el carácter belicoso de los enemigos sino por la importancia estratégica que adquiere el fuerte en la región.
Unos 30 años después (en el 20 Dc), la misma legión que todavía estaba apostada allí, se encargo de ampliar el perímetro de la muralla creando otra unos 20 metros más adelante. Esta fue construida nuevamente armada desde los cimientos apilando “panes” de tierra de 30 cm x 30 cm x 12 cm, creando dos paredes separadas unos metros una de la otra. Nuevamente se rellenó el interior de la muralla con tierra, piedras y restos de materiales rotos o en desuso. El resultado fue una muralla de 6 metros de altura por una media de 4 metros de ancho que permitía una mejor defensa en caso de ataque.

Segunda muralla de León
En el 70 después de Cristo la Legión VI Victrix por orden del emperador Vespasiano abandona la zona para dar batalla en Germania, Nunca más volvería a León. Durante un tiempo la zona de León, hasta donde yo sé, quedo desprotegida. Recién cinco años después la Legión VII Gemina fue apostada en su lugar dando inicio a una nueva muralla que mejorará las defensas.

Tercer muralla de León
Esta nueva muralla se construyo sobre la anterior. Lo que se hizo fue desarmar la cara exterior para poner en su lugar un muro de piedra de 2 metros de ancho. Las piedras estaban talladas en bloques de 30 cm de grosor y eran unidas por cemento (opus caementicium) y cada cierto espacio sobresalían ligeramente (unos 20 cm de la cara exterior) torres de vigilancia que facilitaban la visión y defensa. Para terminar se le mejoro el terraplén que quedaba en la cara interior de la muralla para que los soldados pudieran subir rápidamente a defender el emplazamiento.
Un detalle a tener en cuenta es que el cemento usado fue de tan buena calidad que hoy en día las partes de la muralla que precisan más mantenimiento son los agregados hechos en épocas medievales y no las partes romanas hechas por la Legión VII Gemina.
La muralla tardo-imperial

Restos de la tercer muralla
En esta etapa es cuando hace aparición el uso de las lapidas para la construcción de las murallas y, aunque no se compara con el uso de las mimas en las murallas o arreglos hechos durante la edad media, si se comprobó que los romanos tardo imperiales se hicieron de ellas para ahorrar material y mano de obra. Para entender esto hay que, previamente, ver el contexto en que se encontraban esos soldados de la antigua León.
Comencemos en que en historia romana el siglo en que se construyo la ultima muralla romana es conocido como la “crisis del siglo III” y es entendible que, con este título, se considere que la cuestión para el Imperio Romano no venia sobre ruedas.
Durante esta época la presión de los pueblos que habitaban fuera del imperio fue demasiada y en conjunto con los desastres administrativos internos forzaron una debacle social, económica, religiosa y militar en todo el imperio. Escaseaban los soldados, las rebeliones estaban a la orden del día y los revoltosos ya no eran fáciles de doblegar ya que, muchas veces, eran ex legionarios romanos. Por eso, en este contexto lo más importante era defenderse como se podía y con lo que se tenía. Esperar la llegada de soldados y avituallamientos para la construcción de una muralla linda y reluciente era totalmente utópico.
Todo esto ayuda a entender porque el uso de materiales no tradicionales, pero que estaban muy a mano, era permitido. Estaba en juego la vida de los habitantes y soldados de la región, algunos de los cuales ya eran cristianos, por lo que las lapidas y aras votivas de los paganos eran una buena herramienta al alcance de cualquiera (además los muertos no suelen quejarse mucho, menos si eran adoradores de dioses heréticos o caídos en desgracia).
Volviendo a la muralla. En el ultimo “upgrade” se perdió algo de calidad por practicidad y economía. Lo que se hizo fue usar la cara exterior de la antigua muralla como nueva cara interior y se agrego una nueva cara exterior hecha de bloques de cuarcita a unos 5 metros adelante. Se relleno el espacio entre las murallas de cemento y cada 14 metros se agrego una torre circular que sobresalía casi todo su diámetro (como 6 metros). Una vez terminada se quito el terraplén interno dejando una muralla de 10 metros de altura y unos 7 de ancho. Hoy en día esas torres son las que se ven en la ciudad de León.

Cuarta muralla de León
Las murallas hoy
Las aras están incrustadas en diferentes partes de la antigua muralla que bordeaba la ciudad el mantenimiento que se pretende hacerles permitirá rescatar , por lo menos, un centenar de estas que quedaran a resguardo de una entidad especializada, el espacio en la muralla será rellenado por piedras del mismo tamaño (unos dos metros de alto por cuarenta centímetros de ancho) y composición pero sin la importancia histórica que éstas tienen.
Por ahora la única estela que fue mostrada a la prensa reza:
“A los dioses Manes, Aliomus Munychius puso este monumento a su piadosísima hija Atta de 20 años y tres meses”

La muralla de León hoy en día
Les recomiendo totalmente este sitio para un recorrido para ver lo que les conté y mucho más.
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