La primera Guerra Servil en Roma


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Esclavo romano

Hace ya un tiempito que no me mando algún post sobre Roma, sus logros y “des-logros”. Una de las cosas que siempre esta bueno aclarar es que Roma paso por todo tipo de Guerra interna. A diferencia de otros imperios que por ahí las tuvieron pero no las documentaron, lo romanos se gastaron en registrar sus guerras serviles (guerras contra esclavos), las sociales (contra sus socios) y civiles (o sea entre diferentes bandos del pueblo romano), claro, simpre desde el lado de vencedor.

Para empezar me me quiero meter en las guerras serviles y mas particularmente en la primera de ellas (hubo tres en total).

Ubiquémonos en tiempo y espacio. Como en el cine, comienza a rodar el proyector con algunas escenas felices: Para mediados del siglo II antes de cristo Roma es una republica que consolida sus conquistas. Su último gran oponente yace bajo las cenizas de la conquista: Cartago en llamas, los campos arrasados hasta la simiente. El senado Romano planea nuevas formas de lograr anexiones con la ayuda de sus legiones imparables. La afluencia de riquezas, tierras y esclavos es permanente. En el bullicio del mercado se compra y se vende: entre diez mil y quince mil personas son rebajadas a la servidumbre cada día.

Pero, también como en el cine, las escenas felices funden a negro y una voz nos advierte que “algo estaba por ocurrir”…

La Intro

Roma conquistaba todo lo que llegaba a su alcance. En menos de 150 años se anexionó a la italiana continental (con la Magna Grecia dentro), Sicilia, Cerdeña, Córcega, Hispania, Cartago, Macedonia, Epiro y Grecia. Esto es un afluente continuo de riquezas que llegaban desde el exterior hacia la ciudad eterna.

Esto cambio drásticamente la economía de la región. Al principio, unos pocos años atrás, ésta estaba basada es los agricultores que labraban la tierra trabajosamente. Los labradores, ciudadanos libres, pagaban sus impuestos y usaban los servicios de artesanos, también ciudadanos libres, que les proveían de las herramientas de trabajo.

Todo lo producido entraba en un circuito de distribución a cargo de obreros que, nuevamente, eran ciudadanos libres. El dinero y la ciudad en general era administrada por la parte culta de la ciudadanía, las operaciones mas simples y básicas eran depositadas sobre la ciudadanía libre no tan culta pero con algunas capacidades por arriba de la media.

En definitiva, aunque la esclavitud existía y era vista como normal, la cantidad (y el precio) de esclavos era insuficiente para que estos coparan todos los niveles del trabajo de los ciudadanos de la Italia pre romana.

La ecuación la cambio el afluente continuo de esclavos y riquezas que proveían del exterior luego de las ultimas grandes conquistas. Como mencionaba antes, hablar de transacciones de 10 o 15 mil personas era moneda corriente. Podemos mencionar, por ejemplo que la conquista de Epiro trajo unos 150 mil nuevos esclavos que pasaron directo al territorio de Italia. Esclavos, que en la mayoría de los casos, sabían lo que era ser libres (tener este dato para más adelante :D )

Estos nuevos llegados fueron a ocupar al principio la labranza de los campos, pero a medida que llegaban más y más, el precio bajaba, y era común ver esclavos para cualquier tarea ya que siempre era más barato que tener a una persona libre a la que había que pagarle un salario (a los esclavos muchas veces no se le pagaba ni para mantenerse y eran obligados a salir a robar para aunque sea, comer).

La conquista de Grecia trajo otro nuevo problema para los ciudadanos libres. Ahora los esclavos muchas veces eran más cultos que los propios ciudadanos romanos, por lo que las tareas administrativas también pasaron a la barata mano de obra.

En contrapartida los siervos estaban obligados a obedecer al amo más allá de lo tolerable. Y, dependiendo de la suerte que el destino les daba, podían ir a parar a amos tolerantes o algunos que no veían mas que escoria que merecía ser tratada como la bosta que abona el suelo de los cultivos. No hay que ir muy lejos para imaginarse que algún avispado esclavo haría un par de cuentas y vería que eran muchos y que, dadas sus condiciones de vida, no les importaría revelarse a los abusadores amos.

Imprerio Romano en el 150 Ac

Republica Romana en el 150 Ac

La primer guerra servil

En el año 135 antes del nacimiento de Jesús, en la isla de Sicilia, se da comienzo a lo que sería posteriormente llamada la primera guerra servil. El disparador es la creciente cantidad de personas que son rebajadas a la esclavitud y las terrible condiciones de vida que les son impuestas (marcas de hierro, torturas, negación de alimentos y ropa, etc).

A esto se le suma que la población civil libre que habitaba la zona estaba en la ruina por la misma razón que exponíamos antes, eran desocupados crónicos que no eran usados ni como mano de obra en ningún lado y estaban en una situación tan desesperante como la de los esclavos. Sólo los grandes latifundistas tenían ganancias y en uno de estos latifundios cercanos a Enna, que al parecer pertenecían a un romano llamado Damófilo, dio comienzo todo.

La revuelta paso se ser algo más bien espontáneo a tener un líder conocido como Euno. Era un sirio esclavizado, probablemente, en alguna de las recientes batallas contra Antíoco de Siria. Este personaje, que afirmaba ser profeta y mago, decía que la diosa Derceto o Atargatis (depende la versión) le había dicho que la rebelión llegaría a buen puerto si tomaban la ciudad de Enna (en el centro de la isla de Sicilia).

Panorama de Enna hoy

Panorama de Enna hoy

Otra ciudad de la isla, Agrigento, también se revelo y su líder era un esclavo de Cilicia llamado Cleón. Este al unirse a las tropas de Euno fue considerado como segundo al mando aunque se suelen dar los meritos de haber sido realmente el que comando las tropas de esclavos en las batallas contra los romanos (supongo que uno sería el líder moral: Euno, y el otro el militar: Cleón).

Rápidamente se extendió por otras ciudades la revuelta, y unas 200 mil personas estaban listas para seguir al nuevo líder (contando hombres, mujeres y niños), una cantidad monstruosa si consideramos que una legión romana, para esa época, contaba con 6000 hombres.

En definitiva, estos dos personajes fueron la cabeza visible de algo que se venia gestando desde hace tiempo. Eso de tener a mucha gente realmente disconforme, junta y en un lugar reducido, da para que se arme la rosca enseguida.

Volviendo al tema, Euno conquisto (y paso acuchillo) rápidamente la ciudad de Enna y se proclamo como “Rey Antíoco” haciendo obvia referencia a los reyes de Siria (y quizás buscando cierta simpatía del verdadero rey Antíoco de Siria). En poco tiempo casi toda Sicilia estaba en sus manos. Hasta se dio el gusto de organizar una corte y emitir moneda. Nada mal para un esclavo no.

Roma, como era su costumbre, respondió de la forma que sabia responder: con tropas. Las primeras las mando a cargo de un pretor llamado Placio Ipseo y as tarde, cuando veían que el tema no era controlado fácilmente, el consul Cayo Fulvio Flaco se hizo cargo de la situación. Como los consulados, que eran el máximo cargo político y militar de Roma en esa época, sólo duraba un año, se necesitaron tres cónsules para poner fin a la revuelta. Después de Flaco vino Lucio Calpurnio Pisón y finalmente Publio Rupilio que termino con la revuelta.

Esto no es que hable bien de los esclavos (que de eran geniales guerreros no tenían nada) sino mal de los soldados romanos. Hay que tener en cuenta que las tropas enviadas eran comandadas por ineficientes civiles (los cónsules) más acostumbrados a administrar latifundios que a conducir a unos asustados y recién reclutados soldados. La creme de las legiones estaba apostada en zonas mas criticas como ser fronteras o lugares recientemente conquistados.

El final

Para el momento que Publio Rupilio logra reconquistar la isla y poner fina a la rebelión, tanto Cleón como Euno estaban muertos. El primero durante una de las últimas batallas contra los romanos y el ultimo murió luego de ser capturado pero antes de se “ajusticiado”.

Publio Rupilio se quedo como procónsul de la isla (algo así como gobernador) y pretendió imponer algunas condiciones para que esto no vuelva a pasar. Para esto uso el sentido común, algo que, crease o no, escasea en toda época. Redujo el tamaño de los latifundios, promulgo algunas ventajas para los pequeños productores y creo algo llamado la Lex Rupilia en donde se sientan algunas bases judiciales a aplicar en la provincia.

Igualmente esto no sirvió para mucho. La sobreoferta de esclavos siguió existiendo, la ambición de los terratenientes no menguo y la pobreza de los pobladores seguía siendo muy patente. Era sólo cuestión de tiempo para que todo sucediera una vez más

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  1. #1 by Vanis on septiembre 18, 2009 - 6:27 pm

    Me encantó el post! es raro leer este tipo de historias en los blogs :)

(No será publicado)


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