Salió esta noticia donde, al parecer, un sitio dedicado a la distribución torrents compró, en teoría, un pueblo ruso. Es una localidad de menos de 300 habitantes que se dedica a la agricultura y que depende de vender lo producido en el pueblo vecino. Toda una ilustración de una encomia sin posibilidades de crecimiento.
En mi humilde opinión esto que se afirma es totalmente imposible. Pero no sé, ni hace al post, saber si esto es cierto. Lo que quiero mencionar es sobre la posibilidad de “usos” a los que se hace referencia para justificar (o entender) esta acción. Y es ahí donde quiero hacer referencia a los limites que deben existir para que las corporaciones no sean la realidad que nos proponía Rollerball.
El primer “uso” hace referencia que sea un acto de beneficencia. La empresa apadrina el pueblo exigiendo alguna acción de poca monta para dar un golpe de publicidad a la vez que ayuda a sus pobladores (que el club municipal de se llame como la empresa, por ejemplo). Algo de ética empresaria llevaría a que ni siquiera se solicite esto, pero bueno, es la menos peor de las opciones.
La segunda posibilidad, y la que hace que sea casi imposible de que sea cierta la noticia, es que la “compra” de este pueblo sea usada para modificar leyes. Sería como contar con un estado dentro de otro. Algo que ningún país transaría de buenas a primeras con ninguna corporación (siempre hay posibilidades, la corrupción hace maravillas en el mundo).
El tema es que no es ilógico que una empresa comience “esponsoreando” algún poblado para modificar sus leyes a a gusto y placer. De hecho las grandes corporaciones lo hacen con sus lobbies en todo el mundo. El tema es que hasta ahora estaba supeditado a las monumentales corporaciones que se beneficiaban. Las pequeñas empresas no podían pensar en modificar leyes sino en influir en algún punto u otro, y no mucho más.
¿Que es lo que hace falta para pasar a un blanqueamiento de estas prácticas? Supongo que empresas, que no revisten de peligrosidad por su “forma de ser”, graciosamente se presenten a esponsorear pueblos perdidos, para darse publicidad. Luego estas empresas con pueblos más grandes, armen además planes con beneficios “extra”. Hasta llegar a alguno que logre que su esponsoreo sea una entrada importante de dinero e influya en leyes de que se generen. Todo por el bien del pueblo, se entiende, y todo bien blanqueado, nada de corrupción encubierta. ![]()
Si si, cospiranoias de Martes por la mañana.
Tags: Compra, Empresas, Pueblo






#1 by Danbat on agosto 11, 2010 - 1:09 am
Hay que ver la legislación que tienen. En Argentina un pueblo cuenta con espacios públicos y comprarlo solo implica la adquisición de las propiedades privadas. Pero en algunos estados de USA, por ejemplo, los espacios públicos son también privados y si al propietario se le ocurre vender, rajan a todos y listo. De la misma manera si a alguien se le ocurre hacer un pueblo lo hace. Acá tienen que ceder espacios a la comuna, sí o sí. Recuerdo que tras una inundación del Mississipi los habitantes de un pueblo juntaron dinero, compraron un pedazo de campo y se mudaron a ese nuevo lugar.
En Alemania pasó hace unos años que una minera compró y desarmó un pueblo que estaba sobre una veta de lignito. Solo se salvó una iglesia de 700 años que la trasladaron completa a un pueblo vecino. Y esto pasa sin demasiadas conspiraciones.