Hay una anécdota, que no sé si fue cierta o no, pero que siempre me dio pie para darme cuenta que uno no puede medir nuestro “éxito” según los parámetros del resto. A que voy, hay gente que considera que porque tiene 30 o 40 o 50 años, ya pasó su “momentum” y no tienen chance de lograr nada que los lleve a cumplir sus sueños o metas.
La anécdota es sobre Julio Cesar, quien a los 31 años, al pasar por delante de una estatua de Alejandro Magno (que para los 31 ya era dueño del mundo conocido) lloró por no haber logrado nada importante todavía. Lo más particular del evento es que el mismo Alejandro Magno había llorado ante el cúmulo de Aquiles porque el todavía no había logrado, tampoco, nada (bueno, eso según el).
Claro está que la historia recuerda muy bien lo que logró Julio Cesar y Alejandro Magno por lo que sus llantos no fueron injustificados, la gloria todavía estaba por llegar. Por eso, mes amis, nunca es tarde para nada. Y como dice Nike: Just Do It!
Me salio un post muy Osho… no?
Anécdota







#1 by Lelale on enero 13, 2010 - 12:58 pm
Y bueno Gabriel, a ver si te pones las pilas y conquistás norteamerica. Ya veo que te haces actor de Hoolliwod.
#2 by Gabriel on enero 14, 2010 - 11:57 am
jajaja, como actor me gustaria laburar. pero no creo que conquiste Hollywood con esta caripela!