Brava Germania


Varo, devuélveme mis legiones!” De esta forma reclamo Augusto la perdida de sus tres legiones (y sus águilas, objetos sagrados para los romanos) en la Germania de la antigüedad. Esta perdida determino la finalización de la campaña germana, gestada en un principio por Cesar y continuada por Augusto. ¿Pero porque? Por que no ir un poco mas allá, porque detenerse ahí y no sobrepasar esos limites, conquistar nuevas tierras que proveerían al imperio de dinero, esclavos, comercio y mantendrían a los siempre inquietos legionarios ocupados.

Operación Germania

Se dice que Cesar quería realizar una campaña a Germania, para pacificar y extender los dominios, pero hasta donde yo se solo esta como prueba lo que nos comenta Plutarco:

“Meditaba, pues, y preparaba hacer la guerra a los Partos, y vencidos éstos por la Hircania, rodeando el mar Caspio y el Cáucaso, pasar al Ponto, invadir la Escitia y, recorriendo luego las regiones vecinas a la Germania y la Germania misma, por las Galias volver a Italia y cerrar este círculo de la dominación romana con el Océano, que por todas partes la circunscribe.”

Este ambiciono proyecto pretendía una campaña quizás mas larga que contra la Galia, para pacificar y conquistar a los pueblos que en el futuro fueron lo que les trajeron grandes dolores de cabeza a los romanos.

La repentina muerte de Julio Cesar trunco estos planes casi de forma definitiva. Solo después de que Augusto consolido su poder se volvió a considerar la conquista de Germania y esta fue planificada de forma muy diferente a la pensada por Cesar.

Germania ese lugar bárbaro

Desde hacia tiempo que los romanos peleaban con lo germanos, pero recién con Cesar se anexionaron territorios del pueblo germano dando lugar a la creación de la Provincia de Germania Magna (la creo Augusto). Esta provincia era altamente inestable por lo que por allí pasaron las tropas romanas mas de una vez, fueron comandadas por Druso (el que hubiese sido emperador), Tiberio (el que fue emperador) y Germánico (el que mereció ser emperador).

Esta nueva provincia, que no abarcaba a todos los pueblos germanos, era el límite al norte del imperio, por lo que había más para conquistar, mucho más. Si se lograba apaciguar el territorio ya conquistado, la expansión hacia el este era la acción más lógica si era comandada por la persona indicada.

Cuando la región estaba más o menos tranquila fue designado Publio Quintilio Varo como legado de la provincia. Este pariente político de Augusto e inexperto militar parece que intento imponer la cultura romana a los palos, haciendo extremo abuso de su poder y nunca intentando comprender lo que sucedía a su alrededor. Obviamente esta actitud solo hizo que se sume gente para las revueltas.

Varo contaba entre sus consejeros con un rehén germano de nombre Arminio (o Hermann), este hombre poseía ya la ciudadanía romana y se sabia de su valor e inteligencia tanto en combate como fuera de el. Estaba educado en la cultura y tácticas romanas y siempre fue reconocido, hasta por los romanos, como un líder y noble bárbaro.

Varo, mis legiones, Varo. Mis águilas Varo.

Cuando Varo llego como legado Arminio comenzó una conjura para expulsar a los romanos del territorio romano ya conquistado. El legado romano ayudo mucho con su actitud, logrando el odio de los germanos y dando más y más hombre a la causa de Arminio.

Lo que mantenía a la raya a los germanos era sobre todo el temor a los romanos. Temor al que Arminio debía combatir si pretendía lograr una revuelta generalizada. Hay poces formas mejores convencer a alguien que mostrándole lo que se afirma. Con esto en mente Arminio logro armar un ejercito que, usado con sabiduría, podía batir a los romanos en una batalla.

Usando la influencia que tenia con el patricio, Arminio lo convenció de ir con sus tres legiones (15000 hombre bien entrenados + 1500 de caballería + 2500 aliados) a mediar en las querellas internas de caudillos germanos. Con este fin en mente Varo dirigió, lenta y mansamente sus hombres a una trampa mortal. Una vez en marcha Arminio lo insto a prestar cohortes enteras para ser enviadas como escolta de pueblos aliados, estas eran aniquiladas ni bien se presentaba la ocasión.

La columna avanzaba por el complicado terreno del Teutoburgo, un lugar de bajas montañas y tupidos bosques, donde geografía impedía un correcto orden de marcha. A esto se le sumaba una fuerte tormenta que no ayudaba a que el desorden se solucione. Con esta imagen se encontraron los germanos que se acercaron por la retaguardia y, suprimiendo temores, se lanzaron al ataque.

De más esta decir la sorpresa de los legionarios. Se veían atacados en el por terreno posible, de sorpresa y cansados por la marcha. Fue imposible guardar el orden, eran aniquilados como soldados recién reclutados y no como los experimentados guerreros que eran. Luego del primer ataque llego un segundo ataque, lo germanos practicaban una guerra de guerrillas en donde los romanos no tenia oportunidad.

En algún momento paso a ser un sálvese quien pueda, no había forma de escapar de esa trampa, encerrados por montañas y bosques, cansados y lejos de plazas seguras solo podían esperar una muerte en batalla. Alguno supervivientes pudieron montar una escueta resistencia que pronto fue eliminada y solo algunos pocos afortunados lograron escapar para poder contar lo sucedido. Varo, el incompetente, murió en alguna de las grescas, no hay registro exacto del momento.

Germánico, ve por ellas.

Al conocerse la noticia en Roma se escucho el grito del anciano emperador Augusto “Varo, Varo, devuélveme mis legiones!” Las tres legiones mas sus águilas estaban perdidas. Imposible de asumir, de digerir, la gloriosa Roma perdía legiones de la manera más entupida posible.

El emperador fue tajante, se quito de encima a todo galo o germano que esté cerca, y envió para recuperar recuperas las águilas y el honor a Germánico, un mas que capaz hombre, sobrino del emperador y posible sucesor imperial.

El patricio romano acudió a Germania con sus tropas y comenzó a apaciguar a los revoltosos germanos comandados por Arminio y según se cuenta, al llegar al campo de batalla del desastre, se divisaban lo restos de los soldados muertos, sacrificados, desmembrados, mutilados. Se recuperaron dos de las tres águilas romanas (la tercera se recupero años después) y al no poder vencer a Arminio, Germánico se llevo como triunfo la esposa de este, embarazada de un hijo que iba ser obligado a ser gladiador y que moriría antes de cumplir 30 años (cruel venganza).

Roma se retiro e impuso la frontera del Rin, ya no hubo intentos de conquistas más allá del río. Ese fue innecesario límite del imperio romano.

Hasta aquí llegamos!

Veamos, Roma quería Germania a tal punto que Cesar planifico su conquista, era el paso lógico luego de la expansión hecha sobre Galia y estoy convencido de que existía una seria intención de Augusto de conquistarla (así como Germánico también parecía comprender la importancia de esa conquista). Leí por ahí que en realidad solo se pretendía extender la frontera hasta el Elba, en teoría un lugar más seguro. Personalmente no estoy de acuerdo, se tomo como la solución mas acertada retroceder al Rin, pero no por eso deja de ser viable y ventajosa la conquista.

Si no se hizo fue por otros motivos, seguro que no por la desventaja ya que la expansión hasta Germania, si se hubiese hecho, traería las mismas consecuencias para Roma que el resto de sus conquistas: dinero, esclavos, territorios, libertad de comercio, recursos humanos y minerales, tranquilidad en fronteras, los soldados ocupados y bien entrenados. Tampoco por conformismo, Roma no se va quedar con los brazos cruzados pudiendo tener más.

El tema fue para mi la consolidación de lo que ya se tenia, ordenar un imperio resentido por las continuas guerras (internas y externas), reformar un estado para hacerlo mas estable y duradero. Crear el Imperio Romano propiamente dicho.

Sin embargo, creo, que al no contar con la entrada de los recursos que provenían de las conquistas se entro en un círculo vicioso que afecto a la economía a larga data. Una prosperidad de 200 años donde las conquistas continuas jugaban un importante papel no podía dejar de verse afectada por el freno de la expansión. Quizás Augusto no lo vivió, quizás pudo disfrutar de la pax romana por estar en la bisagra donde tenia, dinero, recursos, soldados conformes y enemigos asustados (por lo tanto PAZ). Estoy seguro que sus sucesores empezaron a sufrir las consecuencias de ese desacelere económico, y que de alguna forma contribuyo a la caída el imperio (ya veo a los voraces comentadores criticarme esto ultimo).

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  1. #1 by Anonimo on julio 9, 2009 - 9:21 am

    Pero no me resolveis nada con toa´esa historia

(No será publicado)


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